Publicado: 15 de Septiembre de 2014

 1.- Comerse las uñas: aunque sea un hábito común, no deja de ser malo tanto para las uñas como para los dientes. Quienes se comen las uñas tienen más chances de padecer bruxismo, que es el hábito inconsciente de apretar los dientes mientras se duerme. Esto puede desgastar los dientes y generar dolor en la mandíbula.

 2.- Consumir golosinas: las chuches que se pegan en la dentadura y el azúcar (además de los ácidos que produce) permanecen en contacto con los dientes por horas, causando daños en el esmalte. Si no puedes evitar estas golosinas, cepíllate los dientes inmediatamente después de consumirlas.  

 3.- Cepillarse muy fuerte: la higiene oral es vital para una vida saludable. Sin embargo, la recomendación es no cepillarse demasiado fuerte porque esto puede desgastar el esmalte de los dientes, irritar las encías y hacer que tus dientes sean más sensibles al frío y al calor. 

 4.- Tomar bebidas carbonatadas: el peor enemigo de los dientes son las bebidas carbonatadas, ya que suelen ser muy ácidas y pueden dañar el esmalte dental – aún más cuando los residuos permanecen allí y se produce caries alrededor de las encías.