Publicado: 9 de Abril de 2015

Los avances tecnológicos están ayudando también a los pacientes que necesitan pasar por tratamientos dentales, ya que, con nuevas técnicas, los procedimientos son más cómodos y los resultados, más visibles. En el caso de blanqueamiento dental, una técnica llamada Whitegold promete el mismo resultado de los tratamientos ya conocidos, pero dejando los dientes menos sensibles.

Según Armando Müller, dentista especializado en odontología cosmética, la sensibilidad es lo que más asusta a los pacientes respecto a las sesiones de blanqueamiento. Y es que debido a esa preocupación, el experto decidió empezar a introducir esta nueva técnica en su consultorio dentario. La gran ventaja del blanqueamiento WhiteGold es que el producto utilizado en el procedimiento tiene un agente que no deja sensibles los dientes en su composición. "El producto contiene fluoruro de sodio, que asegura la reducción de la sensibilidad durante y después del tratamiento, y promueve la remineralización de la superficie del esmalte, lo que hace el blanqueamiento más duradero", aclara el experto. Sin embargo, aunque la técnica muestre resultados satisfactorios, los viejos cuidados con la salud bucal no se deben olvidar. "El tiempo de exposición al gel blanqueador de dientes y los intervalos entre sesiones deben seguir siendo respetados.

Por otra parte, es el deber del profesional advertir al paciente sobre los tonos máximos de blanco que puede alcanzar su diente", complementa Müller. Cuando el tratamiento es realizado en un consultorio dentario, cada sesión dura alrededor de 45 minutos y se puede repetir con un intervalo de al menos 7 días. Por otro lado, si se hace en casa (con una menor cantidad de gel), el uso del producto debe ser diario, siempre mediante la recomendación del dentista.

¿Por qué el blanqueamiento causa sensibilidad?

El peróxido de hidrógeno (un compuesto básico de estos geles), que penetra en el esmalte y rompe los pigmentos responsables de las manchas y del oscurecimiento de los dientes, puede irritar el nervio del diente, generando sensibilidad. "Este nervio se vuelve sensible frente a cualquier tipo de estímulo, pero es importante tomar en cuenta que cada persona reacciona de manera distinta al usar este producto. Mientras que algunos les afecta la sensibilidad, otros ni siquiera la notan", concluye Müller.