Publicado: 25 de Septiembre de 2014

Es importante conocer las equivocaciones más comunes para evitarlas. 

No tratar la caries: Para eliminar la caries de los pequeños se necesita mucho más que tan solo cepillarle los dientes. Ninguna pasta dental o medicamento tiene el poder de curar la caries, es una infección bacteriana que continúa hasta que se trata. La caries aparece en los dientes como unas manchas blancas, depósitos de placa o sarro y puede llegar a causar pequeñas fracturas o cavidades. El dentista debe eliminar el tejido enfermo y rellenar el diente con alguna pasta o amalgama especial. 

Usar pasta dental sin flúor: Por mucho tiempo se consideró que el flúor era malo para la salud de los niños, pero hoy se sabe que, cuando usado en pequeñas dosis, ayuda a proteger los dientes de los pequeños contra caries y otras molestias. Si tienes dudas sobre la cantidad adecuada, consultanos en e.dent odontología.  

Retrasar la primera consulta dental: Desde que cumple el primer año de vida, el bebé debe empezar a visitar regularmente al dentista. De esa manera, además de aprender a cepillarse correctamente y evitar enfermedades, puede perderle el miedo al odontólogo a temprana edad. 

Dejar que el niño se cepille solo: La ayuda de los padres es fundamental a la hora del cepillado. La mayoría de los pequeños se meten el cepillo a la boca con la única intención de chuparlo o comer la pasta de dientes, y eso se debe evitar. Se recomienda seguir muy de cerca el cepillado de tu hijo durante los primeros años hasta que aprenda los correctos movimientos.  

No limpiarle la lengua a los niños: Olvidar la lengua en el proceso de higiene es muy común, pues a menudo ni siquiera los padres se acuerdan de limpiar su propia lengua. Esto, sin embargo, es un error tanto para los adultos como para los bebés, ya que lengua alberga gérmenes y bacterias, y si no la higienizamos,  todo lo que queda ahí se pasa a los dientes.