Entre el 25 y 30 % de la población presentan alguna deformidad maxilofacial, una alteración de tamaño o volumétrica en los huesos de la cara que puede condicionar o no problemas estéticos o funcionales. El Dr. Federico Hernández Alfaro, director del Instituto MaxiloFacial e Implantología del Centro Médico Teknon de Barcelona comenta que “sólo aquellos pacientes que presenten problemas deben someterse a una intervención”.

 Tratamientos posibles en la alteración de la oclusión

El principal problema funcional que presentan las deformidades maxilofaciales o dentofaciales es la alteración de la oclusión.  Esto sucede cuando el maxilar o la mandíbula crecen un poco más o un poco menos y no encajan bien los dientes inferiores con los superiores. Si la alteración es pequeña se puede tratar sólo con ortodoncia, pero cuando es más importante se requiere de un tratamiento combinado: el ortodoncista alinea los dientes para que después el cirujano maxilofacial realice la cirugía correctora de la posición de los huesos.

 Ausencia de piezas dentales

Hay personas que presentan ausencia de piezas dentales. La pérdida de piezas dentales se puede presentar en todas las edades por traumatismos. En el 30 % de los casos faltan dientes y también huesos. En este caso se deben colocar reconstruir los dientes para después colocar los implantes.Asimismo existe una alteración del crecimiento de la mandíbula que se manifiesta  entre los 7 y 8 años. Si es por falta de crecimiento, a los 10 años se puede alargar la mandíbula pero cuando es por exceso, se debe esperar a que termine el crecimiento. Para finalizar, el especialista comenta que las deformidades maxilofaciales no son genéticas pero sí que hay cierta influencia familiar. La dieta, la manera de respirar, la propia dentadura y la manera cómo encajan los dientes son otros factores que pueden influir en la aparición de estas alteraciones.