Hace un año, la OMS, Organización Mundial de la Salud, reconoció la psoriasis como una enfermedad crónica grave.

La psoriasis, (del griego ψώρα, picor) es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel de origen auto-inmune, que produce lesiones escamosas engrosadas e inflamadas, con una amplia variabilidad clínica y evolutiva. No es contagiosa, aunque sí puede ser hereditaria, es más probable que la hereden los hombres que las mujeres.

Puede afectar a cualquier parte de la piel, frecuentemente a las zonas de codos, rodillas, cuero cabelludo, abdomen y espalda. No es raro que produzca afectación de las uñas. Esto se conoce como psoriasis ungueal. Las uñas pueden ser la única zona afectada al principio de la psoriasis. En ocasiones produce complicaciones como la artritis psoriásica.

En las personas que padecen psoriasis, el sistema inmunitario ataca por error el tejido corporal sano. Las células cutáneas suelen crecer en lo profundo de la piel hasta que llegan a la superficie aproximadamente una vez al mes. La psoriasis acelera éste proceso y las células cutáneas muertas se acumulan en la superficie de la piel produciendo placas de piel enrojecidas, irritadas y descamadas.

Aunque muchos asocian la psoriasis solamente a molestias en la piel, muchos especialistas discuten si esta enfermedad podría afectar también la salud de la boca.

Un extenso estudio realizado por la Universidad Autónoma del Estado de México a 200 pacientes afectados por psoriasis fue uno de los que indicó esa asociación. Todos los pacientes del estudio presentaron lesiones cutáneas, y 88 tenían también lesiones bucales, de los cuales solo un 2,5% (5 pacientes) presentaron  lesiones propias de la enfermedad en la mucosa bucal.

Si bien la psoriasis es un enfermedad que a día de hoy no está claro que tenga una incidencia directa en nuestra salud bucal, sí está relacionada con otras enfermedades, como reumáticas, renales, cardiovasculares, y que también produce alteraciones en el hueso, las articulaciones, los niveles de calcio o inflamación y que a largo plazo pueden afectar a nuestra salud bucal.

Publicado: 29 de Abril de 2016