Publicado: 7 de Septiembre de 2014

El uso de implantes dentales, es cada vez más común en la población española. Muchos pacientes acuden a clínicas donde esperan obtener tratamientos de calidad, aunque no siempre es así.

Un estudio del COEV acaba de confirmar que muchas de las coronas, puentes o restauraciones que llevamos en nuestra boca, han sido confeccionadas en China.  El mayor problema que nos encontramos, es que ninguno de los pacientes que lleva dichas prótesis, sabe de dónde provienen.

La razón que lleva a algunas clínicas a mandar sus trabajos al extranjero es la cuestión económica (Clínicas Low-Cost), acción que sacrifica la calidad de los implantes dentales. El hecho que el trabajo se realice en otros países, donde no tienen normas de higiene y de seguridad con normativa europea, puede ser peligroso para la salud del paciente.

Últimamente han aparecido en las noticias muchos casos de productos confeccionados en China, véanse algunos ejemplos:

  1. Juguetes de niños hechos con Plomo.
  2. Niños con cálculos renales a causa de los componentes con los que se confeccionan sus juguetes.
  3. Joyas realizadas con componentes tóxicos como el Cadmio.
  4. Adulteración de la leche para bebés. Contenían melanina (Componente utilizado para producir resinas y aglomerados).

 ¿Deberíamos preocuparnos de dónde viene la prótesis que llevamos en boca?

Muchos de los productos importados desde China tienen un alto contenido en Plomo, y como ya se sabe, este material no es bueno para la salud.

Por ejemplo, las coronas son cementadas en la boca y pasan a convertirse en parte del cuerpo del paciente durante años. Un producto que se confecciona sin la autorización necesaria, es perjudicial para la salud.

La confección de productos dentales fuera de nuestro país, es una moda que crece día a día y que se ha pasado a denominar como “Offshore” (significa “en el mar, alejado de la costa”, pero es comúnmente utilizado en diversos ámbitos para indicar la deslocalización de un recurso o proceso productivo).

Los lugares donde se lleva a cabo este nuevo proceso de producción de piezas dentales son, China, Filipinas, Malasia, Corea o Vietnam, y habitualmente los pacientes no tienen conocimiento sobre el lugar donde se confeccionan los productos que van posicionados en su boca.

Los laboratorios con base en el extranjero son ilegales.

Los especialistas en implantes dentales, aconsejan que la manera de acabar con la exportación de trabajos a países asiáticos es exigiendo la calidad, y esto conlleva saber:

  1.- ¿Dónde se realizan las prótesis que van a restaurar la anatomía bucal del paciente?



  2.-  ¿El laboratorio envía sus prótesis a confeccionar fuera de nuestro país?



  3.-  ¿Podría el laboratorio proporcionar documentación escrita en la que muestre que los materiales utilizados para confeccionar la corona o puente cumplen la legislación vigente?

 En e.dent odontología apostamos por la calidad de nuestros tratamientos utilizando siempre primeras marcas, para poder preservar la salud de sus pacientes.