Muchos alimentos son conocidos por causar el mal aliento. Entre los más comunes figuran la cebolla y el ajo, pero los alimentos grasos, tales como quesos, las carnes y los huevos, también pueden contribuir a que tengas un olor desagradable en la boca. Por ello, es común suponer que alguien que sigue una dieta podría estar libre de esa molestia, pero la realidad desafortunadamente no es esa. 

Para empezar, existen varios tipos de dieta. Algunas permiten consumir sólo un tipo de comida, y dependiendo del tipo de alimento, el mal aliento es uno de los efectos. 

Este es el caso de las dietas ricas en lípidos (alimentos grasos) que son responsables de la generación de la acidosis o cetosis, causando un olor desagradable en la respiración. 

Según el Dr. Alenio Calil, director del CETH (Centro de Excelencia en Diagnóstico y Tratamiento de la Halitosis), otra práctica común de las dietas que pueden conducir al mal aliento es el ayuno prolongado. 

"La caída del azúcar en la sangre en condiciones normales hace que el cuerpo comience a quemar las triglicéridos depositados (grasas), con el fin de preservar la glucosa que está alcanzando bajas concentraciones," explica Calil. 

El mal aliento se produce cuando los triglicéridos (grasas) empiezan a ser utilizados para la producción de energía. "En este momento se producen los ácidos grasos, que, durante el intercambio de gases en los pulmones, pueden escapar, poniendo en peligro la calidad de la respiración porque tienen un olor desagradable", afirma el experto. 

El mal aliento también puede ser causado por el uso de medicamentos para bajar de peso, que producen cambios en la composición de la saliva, así como en su cantidad. Una reducción del flujo salival facilita el aumento de la descamación de la mucosa bucal y la acumulación de bacterias en la parte posterior de la lengua, formando una capa amarilla blanquecina conocida como recubrimiento de la lengua (la causa principal del mal aliento). 

Para evitar esos olores desagradables, el Dr. Alenio pide evitar consumir en exceso los siguientes alimentos: carne, queso, ajo, cebolla, aceitunas, huevos, alimentos picantes, mayonesa, aceite de oliva, chocolate, leche, mantequilla, crema, salami , jamón, mortadela, col, sardinas, alcachofa, coliflor y brócoli. 

También recomienda evitar los medicamentos para adelgazar (si es posible) y el ayuno prolongado. 

Publicado: 27 de Septiembre de 2014