1.- Respirar por la boca: ese hábito, a menudo ejecutado de manera involuntaria, puede ser muy dañino para la dentadura. Con el tiempo, y de no tratarse, puede causar desde un desarrollo anómalo de la cara o los dientes, hasta falta de atención, irritabilidad, presión arterial elevada o problemas cardiacos y en la masticación. 

 2.- Rechinar los dientes: esta situación, que suele ocurrir mientras dormimos o estamos estresados,  desgasta la superficie dental y moviliza los dientes. Asimismo perjudica la A.T.M. (articulación temporomandibular).

 3.- Usar los dientes como herramienta: Si acostumbras destapar las botellas de refresco o cerveza con los dientes, corres un gran riesgo de fracturarlos y desgastarlos. 

 4.- Tomar café en exceso: el color y la acidez del café pueden manchar los dientes o ponerlos amarillos.





Publicado: 13 de Septiembre de 2014