Después de cepillarse, enjuague su cepillo con agua del grifo para eliminar cualquier residuo de crema dental, así como de comida. Guarde el cepillo en posición vertical y, si es posible déjelo secar al aire antes de usarlo nuevamente. Si guarda más de un cepillo en el mismo porta cepillos o área, manténgalos separados. 

No cubra los cepillos, ni los guarde en recipientes cerrados de forma rutinaria. Un ambiente húmedo, tal como un recipiente cerrado, conduce más al crecimiento de microorganismos que el aire libre.

Reemplace sus cepillos, al menos cada tres a cuatro meses. Las cerdas llegan a deshilacharse y desgastarse con el uso, lo que reduce la efectividad de limpieza. Los cepillos se desgastan más fácilmente dependiendo de factores únicos de cada persona. Revise regularmente los cepillos por cerdas desgastadas y reemplácelos con más frecuencia si es necesario. Los cepillos de los niños necesitan reemplazarse con más frecuencia que los cepillos para adultos.

Publicado: 3 de Septiembre de 2014